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Fotógrafa por Vocación|Viajera de pura pasión|Venezolana enamorada♥ libiabolivaroraa@gmail.com

domingo, 21 de septiembre de 2014

Labor Social reciente en apoyo a otras fundaciones

UPETOI 4X4 --> apoyando actividad "Día del Niño 2014"





Apoyamos a otras Instituciones, Asociaciones, Organizaciones, Grupos o Fundaciones, porque juntos hacemos Más y Mejor!

 

 En esta oportunidad apoyamos a Fundación Exodo, Fundación Venezuela Incorruptible y Fundación Misión de vida en el Día del niño 2014 en una hermosa actividad para más de 400 niños..!!!




 

UPETOI 4X4 --> apoyando actividad especial "Paseo a Galipán"

 
Día de paseo a Galipán con 150 Niños que reciben tratamiento contra el cáncer en distintos hospitales oncológicos de Caracas. Actividad organizada por la FUNDACIÓN DOCTORAS Y DOCTORES DE LA PIÑATA. 


 Felices de servir como apoyo en esta actividad con nuestros amigos de la Fundación Vzla Incorruptible. Juntos hacemos Más y Mejor!



Trabajo Social para los Niños Las Primaveras-Palo Negro (Aragua)




Estamos convencidos: ¡Juntos hacemos más y Mejor!


Altos de Cabimbú - Semana Santa 2014

El viaje comenzó tempranito el miércoles santo, teníamos mucha ruta que recorrer y nos gusta tomarnos la carretera con calma, por aquello de que es el viaje y no el destino lo importante...
La salida, desde Cagua, Estado Aragua, donde ya estábamos organizados, equipaje montado y donativos listos y "encaramaos", pues teníamos pensado llevarles ropa a los chamos de la zona. Somos practicantes de la DIVERSIÓN CON PROPÓSITO, por eso a donde quiera que vamos a gozar un camión, nos llevamos algo que regalar para llenar de sonrisas los rostros de quienes visitamos. La primera parada del viaje no fue agradable, ni divertida, pero no nos quedó más remedio, ya que nos encontramos una cola en la Autopista que nos hizo bajar el ritmo y respirar profundo... Estuvimos allí al menos una hora, al final descubrimos que más temprano en la mañana dos gandolas habían colisionado y estaban atravesadas en la vía, así que tuvimos que esperar a que las removieran y limpiaran el asfalto. Seguimos rodando, haciéndole caso al GPS 100% sin cuestionarle la ruta. ¿Total?, no estábamos apurados en lo absoluto. ¿Qué les puedo decir si el GPS quizo que transitáramos las carreteras de El Tocuyo y Chabasquén?... Complaciendo al GPS  por ahí nos fuimos, pero no sin antes hacer la parada obligatoria en El Tocuyo a comernos las suculentas AREPAS TOCUYANAS... Que aprovecho para recomendarselas con los ojos cerrados, pero la boca bien abierta, por sólo Bs.30. Y por supuesto acompañarla de una avena frííta o juguito según su gusto, por tan sólo Bs.6... ¿Qué más se puede pedir?.
Luego de comer, ya con la barriga llena y el corazón contento, arrancamos "derechito, por la carretera principal to´ el tiempo", como nos indicaron nuestros amigos de la Arepera, no sabíamos como estaba la vía, no sabíamos cuanto tardaríamos en llegar al cruce de Chabasquén, pero el primer regalo que experimentamos fue una llovizna maravillosa, de esa que limpia las hojas y oscurece la tierra, de esa que alimenta las plantas y ayuda a reverdecer, y así transcurrimos algunos kilómetros, entre paisajes y pinos, entre gigantes árboles y rocío.
De pronto, cuando menos lo esperábamos, llegamos al cruce que nos indicaron unos kilómetros atrás. En esa "T", teníamos derecho a Chabasquén, y a la derecha Biscucuy y Boconó, esta última nuestro destino por ese día. 
De allí en adelante la carretera nos es familiar, los paisajes y senderos ya los hemos visto antes y nos resultan cada vez más encantadores.
Al llegar a Boconó fuimos derechito al hotel para cuadrar alojamiento y luego poder ir con tranquilidad a comer. En esta oportunidad nos alojamos en un Hotel que está en la salida hacia Valera, El Hotel Campestre La Colina, allí dormiríamos esa noche. Bajamos sólo el equipaje que íbamos a necesitar esa noche y partimos en una sola de las camionetas a comernos algo. Nuestra recomendación en Boconó es comer en la Calle del Hambre, que está al lado del Hospital. Allí encontraran comida para todos los gustos y super divina!.

Nos fuimos a dormir temprano, pues habíamos madrugado y el día seguiente también nos tocaba carretera. Durante la noche nos acompañó la lluvia, los truenos y hasta los relámpagos... Uno comienza a pensar en lo interesante que se pondrá el camino...

Nos levantamos, uno de los pilotos (Carlos) salió al pasillo frente a las habitaciones y se sentó de un banco de cemento que estaba frente a la habitación, resultó que el banco estaba flojo y se le vino encima sobre los talones, para tratar de aminorar el golpe, metió la mano y todo terminó en un dedo herido con una cortada algo larga aunque poco profunda, y una uña morada que a las semanas perdería...

Luego de resolver ese incidente con nuestro botiquín de primeros auxilios e informar a los encargados del hotel acerca de lo sucedido y pedirles que revisaran TODOS los bancos, ya que los niños juegan allí, recogimos nuestros bolsos, acomodamos un poco el equipaje y salimos a encontrarnos con Ferrer que venía desde Maracaibo. Nos encontramos en la Plaza Bolívar frente a Malteadas La Paz (Que es parada obligada), y desayunamos, lo pusimos al día con nuestra recién adquirida anécdota del dedo en el Hotel y decidimos partir. Ya estábamos casi a medio día.
Comenzamos a subir y uno va sintiendo el friíto, empieza uno a sacar los guantes, bufandas, abrigos y cobijas para evitar que el cuerpo se enfríe y poder llegar calienticos a Cabimbú. Una que otra parada para mirar el paisaje, o para tomar alguna foto, son momentos impelables de nuestros viajes...


LLegamos como a las 3:30pm al sitio de acampada. El clima estaba agradable, aunque se sentía ya el frío, era agradable, nos dispusimos a armar campamento antes de que nos llegara la noche.
Estando en esa labor, nos llegaron los primeros visitantes, u
Foto: Luis Ferrer
nos chamos que venían bajando del terreno, estaban cosechando papas. Aprovechamos para regalarles algunos abrigos y ropa, y quedamos en vernos el día siguiente, pero no volvimos a encontrarnos. Nos regalaron una gran bolsa de papas (¡las mejores del mundo, y recién cosechadas!). Nos despedimos y ellos se fueron. Nosotros procedimos a comer, hablar un rato y más tarde a dormir. 


Durante la noche llovió bastante, amaneció nublado y casi sin sol, Ferrer hizo algunas fotos del campamento mientras cocinábamos un suculento desayuno americano. 
Desayunamos entre lluvia y viento debajo de los toldos y en nuestro refugio a prueba de terremoto y maremoto que armamos cada vez que nos toca frío, allí estuvimos un rato conversando hasta que nos pusimos a pensar en la brisa y la lluvia que no cesaba...
Foto: Luis Ferrer
Decidimos bajar hasta Niquitao a la Posada de un Amigo quien de seguro nos daría alojamiento. Así mismo comenzamos a recoger todo, desde las carpas, los colchones, las almohadas, los toldos, las ollas y hasta el rastrillito para barrer el terreno antes de acampar... Todo pa´ dentro de las camionetas como pudiéramos, entre las gotas de agua y la neblina... Una vez que terminamos de recoger todo, nos montamos en los carros y comenzamos el descenso... 
A medida que bajamos fue cuando comenzamos a notar el pocotón de agua que cayó durante la noche, las sanjas a orilla de carretera, la tierra recién movida por una maquina que era un barro bastante cremoso que nos dió la bienvenida en plena curva, entre otras cositas propias de esas carreteras Trujillanas cuando llueve.. ¡Menos mal que es verano!, pensó más de uno... La gente nos miraba pasar interesados e inquietos, no cualquiera se atreve a bajar por esos caminos con tremendo palo de agua cayendo, pero ¿Qué podíamos hacer?, debíamos volver a casa...

Al terminar de bajar, llegamos a Niquitao, eran aproximadamente las 7:00pm. Al llegar nos econtramos con que la Posada estaba FULL!, no había ni un cuartico, ni un pasillito, nada!. Nosotros con las carpas bien mojadas y sin ánimos de pasar frío, además sabíamos que en Boconó todo estaría igual o más lleno que en Niquitao. Afortunadamente el dueño de la posada es amigo desde hace unos años, amigo de esos de la carretera, gente que conoces cuando andas en la vía y que tocan tu corazón por su amabilidad y actitud de bondad... Así que nos cedió un espacio que es su sala de estar, allí pudimos inflar colchones y pasar la noche. 

En la mañana siguiente, nos despertamos tempranito, llovió durante toda la noche así que hacía bastante frío.Recogimos los colchones, nos arreglamos, nos despedimos y nos fuimos... Aun estaba oscuro cuando arrancamos, comenzaba a llover de nuevo, los ríos estaban crecidos y nos encontramos varios derrumbes en el camino.. Asì llegamos a Boconó, cuando el sol alumbra todo a su paso y la soledad reina en las calles, salvo por uno que otro valiente que se atreve a luchar contra el frío que reina...

Encontramos una Estación de Servicio abierta, recargamos gasolina y noa dsayunamos unas arepas suculentas y baratas que vendía un muchacho en un carrito frente a la Bomba. Así terminamos de despertarnos, de calentarnos y de agarrar energía para el día de carretera que nos quedaba. 
Nos despedimos de Luis y nos separamos... Rumbo a casa, pero con ganas de volver...


viernes, 12 de julio de 2013

Lo que hicimos el puente del 5 de Julio...


El viaje comenzó el 4 de julio, cuando no teníamos ni idea del destino pero queríamos viajar… Tenemos toda la semana planificando y preparando equipaje y no sabemos ni para donde iremos… Playa Lulú, descartado, porque nos comentaron que había vientos de 40Kph aproximadamente y no queremos morir atacados por millones de clavitos pequeños que nos golpearán hasta partir (arena)… Para la cascada en Zumbador?, tampoco, es viaje corto para nosotros y podemos hacerlo cualquier fin de semana… Es el mismo caso de Cobalongo, podemos ir un sábado o domingo cualquiera…
Pero, mañana es 5 de julio, viernes, fin de semana largo… A donde carrizo vamos?.  Vámonos para Trujillo!, hay bastantes sitios que visitar y de paso podemos ir hasta Las pailas que nunca hemos podido llegar por cuestiones de tiempo…
 
 Así lo pensamos, y así lo hicimos. Terminamos de cuadrar equipaje (para frío), y cuadramos hora de salida para el día siguiente.
A las 7am ya todo el equipaje estaba en la camioneta, el calor era apremiante, pero había que terminar la revisión de rutina, chequear que nada se quedara, limpiar bien el parabrisas, chequear el agua de Victoria. Listo!, ahora si. Prendemos la camioneta y comenzamos a ver un chorrito de agua caer… -¿Qué es esto?, ¿De Dónde sale esta agua?, ¿Del parabrisas?, Abre ahí el Capot!....- Cooooo!, se rompió una manguera… De esa no tenemos repuesto… ¿Qué hacemos?, será cortarla!...  Como íbamos hacia Boconó (Toyolandia), pasaríamos por las ventas de repuestos y la compraríamos. No hay perdida, plomo!!.
En eso llama La Wales y dice –Ya llegué, ábreme el portón- Le abro la puerta y pasan, les contamos los acontecimientos y bueno, así resolvimos arrancar y buscar el repuesto en el camino…
Autopista Jose Antonio Páez
No salimos a las 7am como teníamos previsto, pero salimos antes de las 8am, que aún es buena hora ya que en realidad no es tan largo el trayecto.

La carretera estuvo tranquila, nos encontramos un poco de tráfico en la autopista, algo de cola, pero después de salir de Valencia, todo mejoró, nos rindió bastante el día. Fuimos pasando de pueblo en pueblo verificando si estaba abierta alguna venta de repuestos y nada. Una vez en Batatal, encontramos varias, pero no tuvimos suerte, se encontraban repuestos de FJ40 o 45 en su mayoría…




Seguimos así, siempre atentos, no había casi nada abierto por ser 5 de julio… Preguntamos en cuanta venta vimos, y nada. Decidimos seguir. Una vez en Boconó, volvimos a preguntar y nada… Fue pasando el tiempo y nosotros seguimos rodando. Nos distrajimos con el paisaje, llegamos a Niquitao a la Posada del Sr. Freddy, a quien conocimos hace unos años atrás cuando nos abrió las puertas y nos ofreció alojamiento en medio de una noche lluviosa y llena de fango que no nos permitió subir a Cabimbú.
Niquitao

Niquitao, pueblo del Estado Trujillo, el cual se encuentra a unos veinticinco kilómetros del pueblo de Boconó, fue fundado en 1626, y aún conserva la imagen de la arquitectura de la época, que según supimos  por ordenanza municipal, no pueden modificar las fachadas, ya que Niquitao fue declarado “Bien de Interés Cultural” por la Ley de Protección y Defensa del Patrimonio Cultural el 5 de Febrero de 1.996.


Posada Villa Neblina

Una vez ahí, cuadramos para ir hasta Las Pailas el día siguiente, pues nunca hemos tenido la oportunidad de conocerlo. Esa noche pernoctamos allí, en Villa Neblina.


Casas de Niquitao
Como aún era de día cuando llegamos, aprovechamos de dar unas vueltas por el pueblo, nos sorprendió que estaba todo el pueblo de duelo, pues había muerto alguien, y ese pueblo se paraliza cuando ocurre algo así. Todos los comercios estaban cerrados, todo el mundo alrededor de la Iglesia, la carroza fúnebre estacionada a las puertas de la misma, era una Toyota FJ45, como era de esperarse… Que descanse en Paz escuchas a la gente decir al pasar… Nos resultó imposible probar las suculentas pizzas que nos recomendó el sr Freddy (pues todo estaba cerrado), pero si pudimos llegar hasta la casa de la familia Batoni, famosa por fabricar el mejor vino de mora que he probado.

Llegamos por recomendación del Sr.Freddy, nos estacionamos y bajamos, estaban a punto de cerrar, pero el Sr. Batoni nos recibió con cortesía y jocosidad. Nos contó que ese negocio era de su padre, que había fallecido hace algún tiempo. –A mi no me gusta esto!, me gusta es cultivar las moras, me gusta el campo. Pero como el viejo ya no está, pues nos ocupamos de este negocio, que ya tiene mucho tiempo y la gente lo conoce…-

Nos permitió degustar los tres tipos de vino que hacen allí: Seco, Semi-Seco y Dulce. Además, pudimos probar el ponche, que es una divinidad!... A mi particularmente me gustó mucho el semi-seco, por lo que compré 2 botellas y una botella de ponche para tenerla en casa y abrirla en cualquier ocasión especial.

Así cada quien compró lo que quiso y prometimos volver al día siguiente de día, ya que el sol se estaba ocultando para comprar los “regalitos”, y las botellas que se llevarían para Caracas…
“La familia Batoni lleva más de
cien años elaborando uno de
los más exquisitos vinos de mora
de toda Venezuela, siendo
uno de los atractivos gastronómicos
más reconocidos de la
población de Niquitao. Juan
Bautista Batoni Mora es el actual
heredero de la tradición familiar,

la cual fue iniciada por
su abuelo, Elbano Batoni,
quien llegó a la comunidad
procedente de Italia a finales
del siglo XIX y formó su familia
con una mujer de la comunidad. Albano tuvo la iniciativa
de preparar vino como una actividad económica, pero dada

la falta de viñedos y la existencia de moras silvestres,
procuró adaptar los procesos para aprovechar este fruto y
obtener un producto de calidad, considerados actualmente
como los mejores vinos de mora de todos Los Andes venezolanos,
pues los preparan en tres sabores: seco, dulce y semiseco.
Juan Bautista Batoni manifiesta que la calidad de
este vino depende, entre otras cosas, de que todo su
procesamiento
es artesanal, se madura en barricas de roble blanco durante
ocho meses y de la cuidadosa selección de las frutas
procedentes en su mayoría de su propia finca, aunque dado

el aumento de la demanda ha tenido que recurrir a otros
productores de la zona.”

Tomado de: http://posadadontobiasvzla.blogspot.com/


Sendero a las Pailas
 Volvimos a la Posada y nos pusimos a hacer unas suculentas hamburguesas. El Sr. Freddy nos prestó amablemente su cocina así que con toda comodidad hicimos las hamburguesas y luego comimos al aire libre en la entrada de la posada…

Estuvimos un rato más comentando y hablando y nos dispusimos a dormir. Al día siguiente iríamos a Las Pailas, así lo planificamos.

La noche pasó tranquila y apacible, bien arropados el frío no molesta. Al amanecer nos fuimos despertando y acomodando para salir a la caminata. Mientras las muchachas se acomodaban, aprovechamos de cargar las camionetas, ya que la idea era después decidir hacia donde nos moveríamos y donde acamparíamos.


Comenzó el camino hacia Las pailas, el día estaba claro y sin nubes, el cielo azul y el sol brillante. En la primera parte de la caminata, unos 700 u 800mts es bastante inclinado, pero los carros llegan hasta ese primer tramo, y justo donde comienza la caminería hay un espacio donde podríamos acampar en una próxima visita.

Hay una hermosa caminería que hizo la alcaldía, con barandas de madera bien rustica y un puentecito sobre el río, cuando llegas allí entiendes que apenas estas comenzando, y que aún falta bastante. Hicimos unas fotos de rigor y proseguimos. El sendero a veces se pone cerrado por tanta vegetación, hay que tener cuidado, pues el suelo se pone fangoso y resbaloso y una caída sería peligrosa. Hay un solo tramo difícil, ya que el terreno ha ido cediendo y es angosto, pero son unos 5metros apenas, así que con cuidado se pasa rápido y sigues.

En el camino a Las Pailas el Sr. Freddy nos mostró otros pozos donde puedes bañarte si gustas. Sigues subiendo, y vas haciendo paradas en cada pozo, así que te da chance de descansar. Al final, llegas hasta Las Pailas, que son tres grandes pozos en la roca que el al agua ha ido socavando. Nos contó el Sr. Freddy que los niños se bañan allí con naturalidad y entran y salen cual delfines del agua. Él en una ocasión se metió en verano y le fue imposible salir sin ayuda, ya que los bordes de la roca son babosos y las paredes curvas que no le facilitan agarrarse ni impulsarse.

Unos 3kms separan la Posada Villa Neblina de las Pailas, y les digo: Vale todo el esfuerzo recorrerlos, nos tomó una hora y quince minutos con todo y paradas en cada pozo.. Les recomiendo quedarse en la Posada del Sr. Freddy (Villa Neblina), y de allí parten hasta Las Pailas.

El sendero de retorno se nos hizo mucho más corto, ya no íbamos hacia lo desconocido, sino que sabíamos exactamente donde pisar, lo hicimos en unos 30min y al llegar a la Posada, el Sr. Freddy nos llevó hasta su siembra de fresas donde nos permitió tomar las que quisiéramos para comer… Toda una delicia!.

Luego de refrescarnos, recoger lo que faltaba y calentar motores, partimos a dar una última vuelta por el pueblo, fuimos en primer  lugar a La Casa de las Mantecadas, que son unas tortas dulces a base de maíz, deliciosas. Allí aprovechamos de visitar una colección de antigüedades por tan sólo 5 bolívares, donde pudimos ver desde afiches de películas, hasta encendedores; hierros de marcar ganado, teléfonos, cámaras, botellas, y latas de diversos productos que hoy la juventud ni conoce… Es una parada obligada cuando pasen por Niquitao.

Luego de salir de allí, recordamos que el día anterior vimos un museo cerca, así que fuimos hasta allá, es el Museo Monseñor Dr. Jesús Manuel  Jáuregui, que fue inaugurado en la que fue su casa natal; El Monseñor Jáuregui fue reconocido como el símbolo de la integración andina, de modo que quisieron  dignificar el sitio que marcó el comienzo de una vida cuya obra imperecedera y fecunda estuvo dedicada al impulso del bien, de la justicia, del amor, de la investigación, la ciencia, la cultura y la espiritualidad de nuestros pueblos andinos.

Una vez en el Museo, dimos una vuelta de reconocimiento y salimos hasta el patio trasero, desde donde se aprecia una vista hermosa de los cerros de Trujillo, todos sembrados y cultivados, una belleza. Cuando lo visitamos tenían un problemita con unas abejas que estaban tratando de hacer su colmena en el techo y no pudimos disfrutar de la visita guiada… Será en otra ocasión.

Pero si aprovechamos de conversar con la Sra. María, que estaba encargada de la pequeña tiendita en la entrada al Museo. Allí probamos algunos dulces típicos y aprovechamos de comprar algunos recuerditos ara llevar a casa. Dimos un paseo corto y nos despedimos.

De allí fuimos a comer, porque ya el hambre ataca, eran la una de la tarde y recordamos que frente a los Vinos Batoni habíamos visto un restaurant, así que allá fuimos a parar, era matar dos pájaros de un solo tiro.

Una vez en ese restaurant, nos comimos unas deliciosas sopitas, había de arvejar y pisca, a su elección, y quienes quisieron pidieron un segundo plato, que para este grupito fue TRUCHA sin pensarlo mucho. Nos sorprendió la decoración, no se pierdan visitar el baño para que se sorprendan con el “papel tapiz”, y si les interesa saber los precios, son casi regalados!... IMPELABLE hacer esa parada, porque además la comida estaba Divina!


Al salir, cruzamos la calle y entramos a visitar al Sr. Batoni, comprar unos vinitos y despedirnos hasta el próximo viaje… Todo un placer conversar con ese señor…


Nos montamos en las camionetas y cuadramos que hacer. Los muchachos querían subir a Cabimbú, así que los complacimos, sería esa la ruta que tomaríamos. Nosotros teníamos nuestras dudas (recuerdan la manguera que estaba falla)… Eran las 2:30pm cuando arrancamos.

Comenzamos a subir por las Mesitas y el cielo permaneció despejado, tuvimos suerte, pues pudimos apreciar los cerros en todo su esplendor. Que colores más hermosos!... En algún punto, Carlos observó que estaba comenzando a subir la temperatura… -Cooooo! Esa es la manguera! Bien bueno pues!- Al mismo tiempo por el radio: -Parada!, recorten, mosca!. Esta recalentándose Victoria!...-

Así nos paramos en un recodo, abrimos el capot y confirmamos nuestro mayor temor… La Manguera se rompió!... Nos vimos las caras: -¿Y ahora qué hacemos?-.  Carlos: -Déjame revisar la caja repuestos a ver si resolvemos con la otra manguera que tenemos ahí-

Buscamos la manguera, sacamos la caja de herramientas, miramos todo alrededor, ustedes saben, en esos momentos uno cree que va a encontrar una mata de mangueras de donde sacar el repuesto pa´ resolver esto… Lo cierto es que estuvimos probando varias alternativas ahí para ver cual funcionaba. Entre ellas tomamos prestado un pedazo de alambre de una cerca, que No funcionó.
 
Lo único que pudimos hacer fue: Cortar la manguera, volver a fijar la abrazadera y bajar. Lamentablemente no podríamos seguir subiendo con esta falla. Debíamos bajar para acercarnos a la civilización y poder ubicar el repuesto la mañana siguiente. Este segundo corte dejaba la manguera muy corta y podría romperse en cualquier momento.

Hicimos eso, pusimos agua full en el radiador y comenzamos a bajar. Así lo hicimos hasta Boconó, pues allí sería el sitio donde tendríamos mayor posibilidad de localizar el repuesto en la mañana siguiente.

Ubicamos un hotel, fuimos a comer y luego a la plaza a conversar un rato. La manguera comenzó a botar agua nuevamente cuando llegamos al hotel, pero bueno, no podíamos hacer nada a esa hora. Dejaremos eso así hasta mañana temprano, cuando buscaremos alguna venta abierta y resolveremos.

La mañana siguiente comenzó a las 7am para nosotros. A las 8am ya Carlos estaba por las calles de Boconó buscando alguna venta de repuesto abierta. No tuvo suerte. Pero si encontró un alambre en una casa que estaba en construcción y lo “tomó prestado” (hacemos llegar nuestra disculpa y agradecimiento). Con eso empató las mangueras y amarró. –En nombre de Dios!, así nos iremos- Menos mal que podemos llamar a una grúa en cualquier momento…

Pero, como a la gente buena le pasan cosas maravillosas, cuando íbamos saliendo de Boconó pasamos por una venta de repuestos que estaba abierta y nos paramos sin pensarlo!. Tenían una manguera que nos podía servir!, Aunque era un poco más larga, tenía la misma forma. La compramos y nos fuimos a la plaza, allí desayunaríamos y esperaríamos a que se enfriara la camioneta para cambiar el repuesto.  Todo positivo!. Manguera cambiada +gente desestresada y comida = TODOS FELICES!


Como ya la camioneta estaba fina, y era temprano, pensamos en hacer unas visitas que  estaban cerca. Lo primero fue subir al Cerro donde estaba el Mirador La Estrella, sitio que nos recomendó un chamo que conocimos la noche anterior en la calle del hambre. Lorenzo (Junior) dijo que era bien fino, que se veía parte de Boconó y que la gente subía a tomar caña allá arriba, pero que de Día siempre estaba solito.

Impelable, pensamos. Vamos para allá. Y así fue, ubicamos el cerro y subimos. Tremenda vista!. Se ven las dos entradas a Boconó, bien por Valera y la de Biscucuy que es por donde siempre andamos nosotros… Mirar la ciudad desde arriba te da otra perspectiva. Es una belleza. Grande y bella!.

Estuvimos un rato allí, y descubrimos que hay un sendero para la gente que sube a pie, caminamos un ratico por allí para acercarnos hasta otra punta del cerro y ver el resto de la ciudad… Vale el esfuerzo. Es bellísimo, la brisa fresca que no para, el sol radiante y la más hermosa vista de Boconó.

De allí bajamos y pasamos directo al Museo del Trapiche, que siempre que pasamos está cerrado. Hoy estaba abierto y no lo pensamos dos veces antes de pararnos y hacer el recorrido. No estaba abierto por completo, pero pudimos hacer el recorrido y tomar fotos. Un hermoso jardín en el centro de la casona, flores de todos colores y un gran samán que llena de sombra todo el lugar. Una interesante exposición fotográfica de gente Boconesa de antaño. Hay que ver cómo ha cambiado este pueblo!. 

Seguimos el recorrido hasta mirar el trapiche, también conservado, que parece que puede funcionar en cualquier momento!. Basta quedarse en silencio y mirar para imaginarse como ha debido ser eso en tiempos de la colonia, mirar a negros esclavos de piel brillante y curtida por el sol manejar la caña, empujarla entre los rodillos y usar el bagazo para los telares… Es como viajar en la historia en vivo y directo. Toda una experiencia…  Totalmente recomendada esa visita. Sobretodo si hay gente joven en el grupo que no conocen estas historias…

Para quienes no saben, el TRAPICHE es una unidad de producción de azúcar que utiliza la fuerza animal o natural para el movimiento de  los molinos o mazas. En este museo era hidráulica (agua), que procedía directamente del río la que movía el molino, como se ve en la foto. Aunque pueden encontrarse trapiches movidos por el viento e incluso de fuerza pendular…  Fue hasta muchos años después cuando se incorporó la fuerza motora del vapor para facilitar ese trabajo.

Luego de esta visita llena de historia, teníamos una última parada que hacer: La Laguna de los Cedros. Comenzamos a salir de Boconó y nos desviamos a la laguna. Ahí aprovechamos de averiguar con la gente de Inparques acerca de la acampada ahí y de la ruta para el próximo viaje. Estuvimos un rato más y arrancamos, eran las 3:00pm cuando salimos con destino s casa…




La carretera estuvo suave, y tranquila gracias a que ya teníamos el repuesto cambiado. Hicimos una que otra parada técnica para servir refrescos y eso. Y llegamos a casa a las 9:30pm. Fiona tardó una hora más en llegar a casa, ya que iba a Ccs…

Excelente paseo, grandes experiencia y gente bella…


Hasta la Próxima Ruta!

martes, 2 de julio de 2013

De San Sebastián de los Reyes a San Casimiro...

     Salimos de Cagua temprano, pues aunque ya conocemos el camino (hicimos rutas de reconocimiento anteriormente), queremos hacer unas paradas en el camino así que es bueno aprovechar el tiempo...
     Compactamos caravana en Villa de Cura, y de allí seguimos corrido hasta San Sebastián de los Reyes, donde nos encontramos con el último carro que completaría la caravana de 5vehículos, casualmente todos TOYOTA.
    Arrancamos de San Sebastian y comenzamos el sendero de tierra, la Ruta no es compleja, pero los paisajes son hermosos, quisimos mezclar dos rutas en una y así subimos vía Tiara y tomamos un desvío que nos empalmó con Valladolid y de allí hacia San Casimiro.
    
Arrancando la Ruta y comenzando a hacer fotos es lo mismo para mi. Así que comenzamos con una parada en un antiguo Dique que ya no está en funcionamiento, pero quedan las ruinas...
 
 
Parada para Parrillita...
De ahí en adelante la ruta es tranquila, húmeda y suave... Al llegar al cruce hacia Valladolid, ubicamos la segunda parada oficial de la ruta, donde haríamos una parrillita. Allí descansamos unas horas para luego continuar el resto del camino. De allí en adelante es cuando se pone interesante la vía, sobretodo cuando llueve...
 
Luego de la parrillita y el baño reglamentario, ordenamos y limpiamos todo y volvimos a tomar la ruta.
 
Justo antes de llegar a Valladolid la carretera toma el mismo cauce del río y es un paso bastante bonito y peculiar, al salir de ese trayecto, te encuentras a pocos kms de Valladolid y desde allí comienza lo bueno.
Los paisajes de aqui en adelante son impresionantes, pues se observan los valles de Aragua, y montañas impresionantes, cielos azules o grises dependiendo del clima y mucho verde, pues siempre llueve por esta vía. Comenzamos a subir, entre piedras y barro, y la cosa se pone divertida.
 
Esta subida con barro no juega carritos... Afortunadamente no había llovido lo suficiente, de modo que en esta oportunidad fue mucho más sencillo que cuando hicimos la ruta de reconicimiento para planificar este paseo...
 
Encontramos poco barro y la tracción fue mejor en la zona de piedras, aunque puede deslizar un poco, siempre puedes conseguir algo de tracción cuando no llueve.
 
En esta parte hay que tener pericia al volante, hay muchas rocas que pueden hacerte pasar un mal rato.
 
 
 
 
 
 
 
 
La Hilux blanca tuvo su primera herida de guerra en este tramo, una piedra le golpeó una de las puertas y la hundió...
 
 
 
 
 
 
 
 
Luego de superar este tramo, todo es más sencillo. El camino se abre ante nosotros y podemos proseguir la ruta. Estamos a unos 15kms de Güiripa, y allí comienza el camino asfaltado.
 
 
A pesar de que no nos llovió ese día, nos encontramos con barro en la vía...

 
 
 
 

 


Ya en Güiripa, nos miran pasar

Mientras salimos del barro, y se van limpiando los cauchos en el cemento y asfalto, vamos acercándonos a San Casimiro, donde retomamos el camino hacia San Sebastian de los Reyes y nos recibe la noche y la lluvia...

Hasta la próxima ruta!