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Venezuela
Fotógrafa por Vocación|Viajera de pura pasión|Venezolana enamorada♥ libiabolivaroraa@gmail.com

miércoles, 13 de febrero de 2013

La Vega de Cabimbú


Nuestro viaje comenzó muy temprano… Levantados desde las tres de la madrugada, pues hay que terminar de cargar el equipaje en la camioneta, cerrar la casa y vigilar que nada se nos quede, miren que a 2800msnm el frío es rudo y si dejamos algo, lo lamentaremos… Nos ponemos en contacto con nuestros compañeros de viaje por vía telefónica y confirmamos la hora de encuentro en la Encrucijada, será a las 4:30am. Terminamos de montar todo, cerrar, calentar la camioneta y salimos!; aún es de noche, la brisa está fría y las calles solas… -Vámonos con precaución, a esta hora hay mucho borracho aún en la calle-. Llegamos a la Encrucijada, en seguida llegaron nuestros compañeros de viaje, nos saludamos rápidamente y arrancamos. La caravana es pequeña, somos dos carros, así que nos montamos en la autopista con precaución, ya que había bastante tráfico… La cantidad de tráfico y la imprudencia nos dio un gran susto, antes de entrar al Túnel de la Cabrera, un vehículo decidió cruzar desde el hombrillo para girar en “U”, justo delante de nosotros, tuvimos que frenar bruscamente y salirnos de la vía,  aunque logramos esquivarlo y detenernos a tiempo, nos chocó en el mataburro. Afortunadamente para nosotros, no nos pasó nada, apenas un rayoncito en el mataburro. El conductor del otro vehículo era un tipo joven, nos imaginamos que estaba borracho, se bajó muy apenado y asustado, tuvo que retroceder con el carro para poder separarlos, revisamos los daños, no teníamos nada que lamentar, así que retrocedimos también y arrancamos. Nos paramos más adelante para revisar bien y encontrarnos con Piky y Lilia (nuestros compañeros de ruta) que tuvieron que seguir en el momento del incidente ya que no pudieron frenar por la cantidad de vehículos.

Proseguimos, agradecidos de que no hubiera pasado a mayores y nos dispusimos a disfrutar la vía y esperar el amanecer, que no fue sino hasta que pasamos San Carlos que comenzamos a ver los primeros rayos del sol. El viaje transcurrió normalmente, con buen clima y mucha brisa. Tomamos la autopista José Antonio Páez e hicimos una parada técnica para comernos unos sandwichs y tomar café. Al arrancar, comenzamos a ver nubosidad y pensamos que nos llovería, pero afortunadamente nos suavizó la ruta, refrescó el ambiente pues al pasar por Guanare ya había lloviznado.
Así rodando, llegamos a Batatal, allí hicimos una parada para comprar hielo y refrescos, en la Licorería donde nos paramos estaba "Juan Sarna", todo un personaje del pueblo de Batatal, curioso y amigable, pendiente de nosotros, mirando las camionetas, vestido de una manera particular, hasta se agachó para saludar a Essi, nuestra compañera canina. Se encargó de recoger la basura, nos hizo el favor de llevar las bolsas de hielo vacías hasta la cesta de basura y hasta nos dejó de regalo una caja de carton que consiguió en la acera... Todo un personaje!

Comenzamos a subir poco a poco y fuimos disfrutando del maravilloso clima en Boconó, lugar donde nos tomamos unas malteadas frente a la Plaza Bolívar en las icónicas Malteadas La Paz, y preparados ya,  iniciamos el recorrido hasta La Vega de Cabimbú, lugar donde acamparemos. El camino ya lo conocemos, lo hemos hecho varias veces antes. Así que pasamos saludando a la gente y haciendo fotos, encantados con la vista, el clima y la tranquilidad.

A las 3:13pm estábamos ya en el lugar, el terreno del Sr. Alirio, allí mismo en la Vega arriba, como le dicen allí. Abrimos el falso y entramos a nuestro lugar de ensueño, una colina de pasto verde cortico, algunas piedritas adornan el suelo, flores amarillas crecen a discreción, un riachuelo nos arrulla con su recorrido entre las rocas más grandes, y unas montañas llenas de frailejones, siembras con fresas y decenas de aves que nos regalan su canto en las mañanas y al caer la tarde, esto hace en conjunto el paraíso de todo ecoturista. Pero como una Imagen vale más que mil palabras, aquí les dejo algunas fotos del campamento y sus alrededores.

Esa tarde llegamos, respiramos profundo disfrutando cada detalle y procedimos a ubicar las camionetas y armar campamento. Las prioridades son protegernos de la brisa y ubicar lugares planos para las carpas de piso. Así lo hicimos, armamos las carpas, instalamos el toldo en el centro, y protegimos los laterales con unas lonas para poder estar resguardados de la brisa que incrementa la sensación de frío por las noches. Ese día hicimos hamburguesas, unas suculentas hamburguesas a la parrilla, que nos quedaron de lujo!.

Llegó la noche, y con ella el frío, nos resguardamos bajo el toldo en nuestra pequeña cueva, hicimos té, conversamos un rato y nos fuimos a dormir temprano porque el cansancio apremia luego de tantas horas de carretera.

El amanecer viene acompañado de los más tibios rayos del sol, que recibes con entusiasmo luego de la fría noche que te abraza con al menos -2 Grados C. Y es que a 2800msnm no puedes esperar menos de eso.

Al calentarse todo, nos levantamos y compartimos amenamente, mientras tomábamos café y planificábamos el desayuno/almuerzo de ese día… Serán panquecas, ¿les parece?, pregunté a todos recibiendo una respuesta entusiasta y afirmativa… Entonces, así será…

A las 10:00am aproximadamente comenzamos con las panquecas, una tocineta crujiente, huevos revueltos y hasta pan tostado para quien esté interesado… Si acompañas esto con un jugo de naranja, sirope de maple y café, tendrás una completa divinidad… BUEN PROVECHO!.

Pasó el día de lo más tranquilo, aprovechamos de hacer una mini caminata hasta la cima de una colina donde, si lo deseas, alcanzas cobertura EDGE y 3G para Movilnet y Movistar, además de disfrutar de una vista relajada y privilegiada de la vega de Cabimbú, con sus siembras multicolores de fresas, papa, remolacha, zanahoria entre otras cosas… El contraste del cielo azul sobre aquellas colinas, la neblina que acaricia la cima y de vez en cuando baja a tu espalda y te arropa de improviso, el silencio que escuchas a lo lejos y te permite apreciar la música de los pajaritos que van llegando de a dos o tres, y si cierras los ojos sientes que estás en el cielo.

Cuando estás allí arriba en esa colina, te recomiendo VER, ver con detenimiento, siempre hay algo que ver cuando estás en un lugar así. Pude ver los pajaritos recorrer las flores y ramas, los pegones y mariposas reposar sobre las flores de los frailejones, vi también los pequeños saltamontes correr ante mis pies cuando te abres paso entre la paja que cubre la cima, e incluso a pequeñas truchas que se abren paso entre las aguas del riachuelo para poder crecer.
Cuando viajes, entra en contacto con la vida, con la naturaleza, aprovecha de aprender un poco del respeto que tienen unos seres para con otros, la Naturaleza es sabia.

Cuando bajas de la colina, te sientes renovado!. Es todo un encuentro con la naturaleza y hasta con uno mismo.

Al bajar conversamos (siempre tenemos cuentos nuevos), y decidimos que la cena sería Fideuá… En esta ocasión, sería Piky quien se destacaría en la cocina… Mientras estuvo cocinando los olores nos fueron acercando al toldo, y ahí nos quedamos mientras esperamos que estuviera listo. Servimos los suculentos platos, queso parmesanos para quien quiso y refrescos que bien pueden tomarse sin hielo porque permanecen fríos por el clima. Toda una DELICIA!!...

 

Esa noche igualmente nos correspondió una taza de Té para contrarrestar el frío de la noche mientras miramos las estrellas, haciendo uso de Google Sky Map en mi Galaxy pude observar las constelaciones y estrellas e identificarlas, estuvo completamente visible SIRIO, Géminis, Orión, la Osa Mayor y menor, Júpiter, Cástor y Pólux, Canópus, Proción, en fin la inmensidad del cielo ante nosotros… Luego a dormir, pues no queríamos dar tiempo para enfriarnos…

La noche estuvo fría, muy fría. Gracias a que hicimos ciertas modificaciones en el campamento en cuanto a la ubicación de nuestra carpa y lonas en el toldo, pudimos pasar la noche sin mayor inconveniente, pero al despertar nos sorprendió ver que había hielo sobre nuestras carpas, las pequeñas gotas que reposaban en los sobretechos, estaban congeladas, obviamente comenzó un desfile de fotos, el techo del toldo, las carpas, las camionetas, las lonas que pusimos alrededor del toldo, los limpiaparabrisas, las flores, el pasto, TODO tenía esa fina capa de hielo que resultaba hermosa!.

Ese día partíamos, decidimos hacerlo así para poder hacer el recorrido de regreso sin apuro, así que hicimos sandwichs, recogimos campamento, revisamos que no hubiera quedado ningún tipo de basura nuestra o de alguien más, y arrancamos rumbo al pueblo de Cabimbú, para agradecer al Sr. Alirio y saludarle. Llegamos a su casa y tuvimos la dicha de poder encontrarle, nos regaló arepas y cuajada para que lleváramos para el camino, aprovechamos de dejarle una bolsa de ropa y cotillones para sus nietos. Nos invitó a quedarnos en su casa, le comentamos que en Semana Santa volveríamos, y les alegró mucho. Nos despedimos y emprendimos el viaje de retorno.

En el camino de retorno fuimos haciendo paradas para regalarles a los niños chucherías y perinolas, resulta hermoso mirar sus sonrisas, sus rostros quemados del frío y sus manos pequeñas que se abren a recibir ese poquito de amor que llevamos. Los niños nos regalaron fresas y les dijimos que en Semana Santa volveríamos con unas piñatas… Nos despedimos y partimos…

Bajando de Cabimbú
Bajar a Boconó fue muy rápido, en el camino seguimos regalando sonrisas, dulces y juguetes, la gente es muy receptiva, te hace sentir muy venezolano. En algún momento de la vía obtuvimos cobertura en los teléfonos y Piky se comunicó con su hermana que vive en Cabudare, y confirmamos nuestra pernocta en su casa esa noche, por lo que el viaje nos lo tomamos con calma e hicimos las paradas que quisimos, esa noche dormiríamos en Cabudare para hacer escala antes de llegar a casa.
Llegando a cabudare

Esa noche llegamos, nos recibieron maravillosamente, e hicimos una parrillita. Pasamos una noche genial,  mucha conversa, chistes, risas y reflexiones.. ¿Qué más puede pedirse para una conversación?. Nos fuimos a dormir (con temperatura controlada después de dos días rudos) y nos levantamos recargados y descansados… Unas suculentas arepas nos dieron los buenos días y nos despedimos para partir, muy agradecidos por los gratos momentos, las atenciones y la buena energía de ese hogar… Planificamos un paseíto a la Cascada del Vino que sólo falta ponerle fecha.

Así, rumbo a casa, con el sol radiante, el cielo azul y unos cuantos kilómetros por delante… Llegamos temprano a casa, a las 4:00pm ya estábamos poniendo orden en nuestro equipaje, alegres de llegar y felices del recorrido…

Hasta la próxima Ruta!

miércoles, 23 de enero de 2013

Árboles Milenarios, Colonia Tovar

Te has detenido últimamente a mirar el Sol...? Yo sí!... En cada viaje, en cada paseo, en cada ruta, la mejor parte está en entrar en contacto con la naturaleza, nutrirse de ella, disfrutarla, respetarla y protegerla....
La idea de esta ruta, surgió entre semana  para llevar a nuestro amigo Luis que estaba visitandonos desde Maracaibo. Arrancamos despues de las 9am, ya que el paseo es corto y no hace falta apresurarse... Para añadir diversión, decidimos subir por los 32 pasos del Río Tuy, que ahora son 33, ya que ocurrió un deslave que acabó con parte de la carretera y fue necesario hacer un cruce nuevo.

La buena vibra se siente desde que arrancamos, a pesar de no llevar operativos los transmisores, logramos comunicarnos en cada parada y por las típicas señales que nos hacen la travesía más entretenida.
Luego de pasar el río las 33 veces (que parecen 63), seguimos suibiendo para poder tener acceso a la carretera asfaltada que nos llevará a la conocida Colonia Tovar. La vista que puede apreciarse desde estas latitudes es un regalo!... Puedes apreciar por entero los Valles de Aragua, que llenan de vida sus tierras y las hacen ricas y fértiles para los cultivos. Es posible mirar a lo lejos las siembras de tomates, fresas, durazno, y demás hortalizas que posteriormente se ofrecen a la venta en las diferentes ciudades del Centro del País.
Luego de llegar al pueblo de la Colonia Tovar, decidimos dar una vuelta de reconocimiento para que Luis, nuestro invitado desde Maracaibo, puediera conocer el lugar y apreciar la arquitectura, el clima, y su gente... Para ser sinceros, lo hicimos sólo por Luis, porque el tráfico estaba de locura!. Cientos de personas caminaban por las aceras y calles y las calles estaban practicamente trancadas... Aun así logramos hacer un recorrido completo, pudimos mostrarle la Iglesia, tuvimos la oportunidad de mirar desde los Rústicos un baile que estaban presentando en la plaza, y finalmente logramos salir del pubelo rumbo a los Arboles Milenarios, que se encuentran ubicados en esa inmensa montaña que rodea al pueblo que desde 1991 se convirtió en el monumento natural Pico Codazzi.


Tomamos el desvío hasta los Arboles Milenarios y llegamos en seguida... El clima húmedo pero fresco nos acompañó desde ahí... Estacionamos los  rústicos y nos dispusimos a hacer la caminata de rigor... En unos 5 minutos estábamos frente a ese Gigante!. Es un Cedro. Mirarlo resulta asombroso!, imagínense lo que se siente al pararse a su lado... Estoy hablando de un árbol que por el grosor de su tronco podría decirse que ha estado allí al menos durante 500 o 600 años...
Entender que éste árbol es como el bis abuelo de todos los demás árboles de la zona, entender que ha estado allí lo suficiente como para ser testigo de la verdad de la Vida, entender que hapermanecido allí a pesar de quien sabe cuantas batallas contra el  suelo, las inclemencias del clima, la sombra, contra el  tiempo....
Sin duda que debe haber servido de refugio a diversos animales, puede notarse en los agujeros en la corteza y tronco... Esta selva montañosa es refugio de cachicamos, acures, lapas, ratones y perezas, quizas pequeños jaguares, entre otros.
Estamos hablando de unos 60mts de altura, y quizas unos 20 o 30mts de circunferencia... Es, sin lugar a dudas, un verdadero Gigante!
Apenas pueden notarse sus ramas, están muy elevadas para poder apreciarlas claramente. Pero está vivo!, nos comentó Luis, quien es agrónomo, que a simple vista puede decirse que éste árbol sufrió alguna laceración, pues se ve que hace muchos años perdío sus ramas superiores y éstas volvieron a crecer a partir de la cicatriz que quedó en su corteza...

Una vez que conversamos, e hicimos las fotos obligadas, decidimos seguir adelante hasta el sitio que pensamos, sería perfecto para hacer nuestra parrillita... Así lo hicimos, y nos detuvimos a un lado de la Escuela donde hicimos la parrilla y conversamos otro buen rato.

Como a las 4:00pm ya recogimos todo y comenzamos a bajar... Teníamos pensado hacer una parada por Chocolate Caliente más adelante y luego a comprar unas galleticas y flores...


Llegamos entrada la noche a Casa... Encantado con la ruta y la experiencia y esperando la próxima aventura...


miércoles, 31 de octubre de 2012

#PlayaLulú


Playa Lulú: Nuestro Paraiso en Falcón


      Irnos a dormir tarde luego de cargar el equipaje en Victoria, para luego despertarnos a las 3:00am, parece que se está comnviertiendo en algo normal para el Grupo UPETOI 4X4…. En esta Ocasión el destino era: PLAYA LULÚ, un lugar privilegiado, de arena rojiza y suave, agua azul intenso, brisa incansable y al menos 6kms de orilla de mar… UN PARAISO!... Es nuestra segunda visita, por lo que ya sabemos para donde vamos, salimos super temprano desde el Estado Aragua, rumbo a Carabobo para compactar parte de la caravana que nos acompañaría hasta nuestro destino de ensueño. A las 4:30am ya estábamos en el peaje de La Puerta en Carabaobo, allí nos estacionamos unos minutos para esperar por Pedro y María, quienes habían salido de Maracay, pero aun no llegaban. Luego de unos 25 minutos esperando y conversando, llegaron los muchachos, así que partimos con destino a Puerto cabello, donde nos encontraríamos con la gente de Carabobo Cruisers, quienes también estaban anotados para la travesía.
Boca de Aroa amaneciendo
      Antes de llegar a Puerto Cabello, hicimos parada técnica en El Palito donde nos comimos unas suculentas empanadas y arepas dulces (IMPELABLES), y partimos, en minutos entramos en contacto con Hugui y su Familia y acordamos encontrarnos en la vía, y así fue, un poco más delante de la Refinería nos tocamos cornetas y seguimos avanzando… Aun estaba obscuro, pero comenzaban a asomarse los primeros rayos de luz, que hacen del ambiente un universo paralelo, lleno de tonos naranja y rojos, brisa cálida y bruma. Al pasar el peaje de Boca de Aroa el amanecer era un espectáculo que se presentaba ante nosotros como un regalo. Seguimos avanzando e hicimos parad técnica en la Estación de servicio a recargar combustible.
En Los Médanos de Coro
      Desde allí hasta Coro fue bastante rápido, tuvimos la ventaja de no encontrar mucho tráfico, y de mantener un ritmo constante… Hicimos parada en los Médanos donde nos hicimos algunas fotos y damos tiempo a que los Maracuchos que venían ya cerca terminaran de llegar… Luego de esperar unos minutos, decidimos arrancar y que los maracuchos nos encontraran en el camino, ya que queríamos hacer parada en Punto Fijo para hacer algunas compritas importantes!. Así lo hicimos, llegamos, hicimos las compras de último momento y partimos rumbo a nuestro paraíso escondido… Saliendo de Punto Fijo nos sorprendió el Parque Eólico Paraguaná, unas 24 torres con aspas que generarán energía eléctrica a partir del viento (energía eólica). Sin duda fue emocionante!, es bellísimo!, es maravilloso!, y es VENEZOLANO!.
Parque Eólico Paraguaná
Nunca me habría imaginado poder ver algo así en mi país, que emoción, me encanta ver que estamos creciendo como país; esto es genial!. En el camino a Playa Lulú, encontramos de todo un poco; polvo, luego barro y finalmente arena. Cerca del faro de Punta Macolla, hay una antigua casa en ruinas que se ve un poco recuperada y frente a la cual ahora está construida un Escuela, allí y en las cercanías vive María, una señora de unos 60años que es abuela de unos 12 niños y que está al tanto de todo cuanto ocurre en esa comunidad. María nos contó que esa escuela la habían construido hace poco, que todos los niños de la zona están estudiando, que la escuela cuenta con sistema de paneles solares y con una planta desalinizadora de agua que les permite tener agua para todos en la escuela para los niños, tienen un pozo de agua del cual sacan agua y que están muy contentos con nuestra visita…

Entregando juguetes y Caramelos
Aprovechamos la oportunidad para regalarle unas Revistas a María (En nombre de Alfred y la gente de RUTA´S), y unos juguetes y dulces a los niños en nombre de todos en Upetoi 4x4. La casa es todo un paraíso para la fotografía, así que aproveché de hacer algunas fotos que aquí comparto con ustedes…
Con la Sra. María y los niños

Atardecer en Playa Lulú
Luego de las fotos reglamentarias, nos despedimos con la idea de volver a una “pinatada” con los niños, y seguimos rumbo a Lulú, que ya estaba cerca… Eran cerca de las 5:00pm cuando comenzamos a buscar a los Maracuchos que ya estaban en la Playa esperándonos, de repente escuchamos unos silbidos y los ubicamos: HABÍAMOS LLEGADO!. El atardecer fue otro regalo más (me gusta creer que son regalos y los recibo con alegría), la compañía maravillosa, imagínense que nos recibieron con parrilla y bocadillos!. Armamos campamento, fotografiamos el atardecer, y nos quedamos conversando y disfrutando de la suave brisa hasta la media noche, cuando nos despedimos y nos fuimos a dormir un rato…
A la mañana siguiente, un suculento desayuno, un baño de playa, más conversadera y nos dispusimos a recoger campamento. Pensamos en pasear mientras retornábamos a casa, de manera que fuimos haciendo paradas a lo largo de la vía de regreso, una de ellas en el Naufragio que está unos kms al sur del Cabo San Román. Luego pasamos por las Salinas de Cumaragua, donde compramos sal a los niños que la recolectan para ganarse algo de plata con los turistas.
Los niños de la sal en las Salinas las Cumaraguas
Allí conocimos a Luis, un niños de 6 o 7 años que nos contó que va a la escuela, está en 2do Grado y le gusta. Además nos dijo que conocía la historia de la Salina, y que si queríamos, él nos la podría contar, a lo que accedimos… Escuchar la voz de Luis y su pronunciación, sílaba tras sílaba, fue igual a emocionarnos con su inocencia y  audacia.
Atardecer llegando a Coro
Les regalamos a los niños caramelos, galletas y chupetas… Luego seguimos nuestro camino. El atardecer nos tomó llegando a Coro, y finalmente la luna nos acompañó el resto del camino…

 
 
 
Hasta una próxima Ruta!...

lunes, 1 de octubre de 2012

Un paseo por los Caños de La Tigra!

Y Llegó el invierno!... Con él, mucha lluvia. En los llanos de Venezuela, no para de llover, los campos se llenan de agua, y con rapidez crece el nivel, donde una vez, hace unos meses atras pasamos con la TOYOTA, hoy día sólo se circula en canoa... Definitivamente tenemos que vivir esto!...
      Y así fue!, hicimos equipaje, preparamos unas piñatas y cotillones y pusimos fecha: NOS VAMOS PA´ LA TIGRA!... La primera parada era OBLIGATORIA!, y fue en la Represa de Calabozo, pues al llegar ahí estaban las compuertas abiertas, y para ser sincera nunca antes las había visto abiertas, así que tuvimos que parar inmediatamente para hacer algunas fotos y disfrutar de tanta majestuosidad. Pudimos ver a la gente pescando, otros mirando y nosotros sorprendidos por el nivel del agua. Se puede ver como no baja de nivel aun cuando tenía mucho rato con las compuertas abiertas... Y pensar que toda esta agua va a parar a la Tigra!, pensamos... Mira que el río Apure pasa cerquita y también crece, sube de nivel y todo esa agua es la misma, es decir, que estará con más aguan que hace 15días cuando fuimos por primera vez en invierno...
Hace unos meses, en Febrero estuvimos allá, en pleno verano, mucho polvo y calor, aunque sin mosquitos... Pero quisimos vivir la experiencia de dejar a un lado los rústicos y adentrarmos entre los arboles en una canoa, apreciando la flora y fauna como nunca antes... De manera que seguimos rodando, rumbo a Guayabal, Edo. Guárico. En la vía nos encontramos con varios percances debido a accidentes de tránsito y una manifestación... Pero aun así, logramos llegar hasta el lugar donde estaban esperándonos para llevarmos en canoa hasta la Tigra....
Montamos lo que pudimos en la canoa y partimos rumbo a la casa donde estaba el resto de los amigos esperándonos... No pudimos montar toda la carga, ya que sólo fue una canoa a buscarnos, de modo que tuvimos que dejar una parte para el día siguiente cuando saldríamos a buscarlo.
Arrancamos en la canoa, y en seguida comienza a sentirse la brisa fresca que hace sentir insignificante al sol... Los colores son únicos, creo que he visto algunos por primera vez en mi vida. Comienzas a afinar la vista, para poder apreciar rápidamente y a la distancia animales, incluso antes de que ellos logren percibirte a ti (esto lleva tiempo, pero lo puedes lograr) Siento que es algo así como ABRIR LOS OJOS, quizas en el primer viaje no lo puedas hacer, pero cuando te sucede es mágico!. Comienzas a percibir movimientos, a ver como resaltan colores, o incluso a sentir que te miran en la distancia. De repente algo brinca, hace un ruido y todos volteamos: Es una familia de araguatos que reposan sobre una rama... Todos nos miran, quizas con el mismo interés que nosotros a ellos... No habíamos terminado de ver a los monos cuando de repente cantan unas guacamayas, volteas rápidamente la vista y tratas de enfocarlas con los ojos y con el lente de la cámara, allí estan!, en su nido.. "Tienen cría", nos dice el compadre Morra, quien nos sirve de conductor en la canoa... ¡Que belleza!, de sólo pensarlo me emociona!... Tienen cría!, allí mismito, a un lado del caño, donde se alza un saman... Y verla saliendo del nido, que es un hueco dentro del tronco del árbol es más hermoso aún...  Y así pasan la vida aqui, entre tanta belleza... Como no vivir tramnquilamente en este lugar?... Aqui sólo hay paz y tranquilidad.

Guacamayas en su nido

Cruzando la Laguna en canoa
 La canoa no se detiene, seguimos avanzando, el recorrido es de aproximadamente 1hora y 40min... Así que hay mucho más que ver... En el camino pudimos ver gallitos de agua, chenchenas, garzas, garza morena, más araguatos, cotúas, entre otros. Cuando pasamos el primer caño, nos comentaron que tiene de profundidad más de 10metros... De manera que hay que mantenerse tranquilitos en la canoa sin moverse mucho, pues puede ser peligroso... El sol comienza a ponerse, y a veces puedes verlo entre los árboles, iluminando con esa calidez todo alrededor... Los colores son únicos, los contornos se acentúan y resulta un espectáculo mirar... 
Atardecer Laguan La Tigra

      Así continuamos y llegamos a la Tigra con el atardecer, y esto fue todo un regalo!... La Laguna estaba tan quieta, que era un espejo, donde todo se reflejaba, tuvimos una especie de "doble atardecer", el cielo, majestuoso, con tonos naranjas, rojos y amarillos, refelejado por completo en las aguas tranquilas, llenas de peces de la Laguna La Tigra. Cruzamos la laguna y llegamos a la casa con los pultimos rayos del sol, descargamos el equipaje, armamos las carpas, conversamos un rato y nos dispusimos a dormir para poder descansar...


Palo de Agua










En la mañana siguiente, nos despertamos y decidimos ir a buscar las cosas que nos quedaron pendiente por traer en la camioneta... Así que cámara en mano, emprendimos la ruta de regreso a la carretera... Íbamos por los caños observando todo, miramos cientos de aves, y otras que no vimos, pero escuchamos, la brisa nunca para, y hay tramos de sombra y de sol... Pude observar un árbol que le llaman Palo de Agua, me imagino que tiene ese nombre ya que florece cuando el agua llega y llena la sabana, inundando el árbol de flores y de un color peculiar... Logramos salir a la carretera, buscar el equipaje que faltaba, cargar la canoa y volver a La Tigra...

De regreso, vimos entre los árboles un araguato con su cría... Fue hermoso, nos miraron con interés, la cría sin perdernos de vista ni un instante.. Ese color rojizo resulta llamativo entre la vegetación y pueden vislumbrarse con facilidad. Una vez que llegamos a la casa, procedimos a armar los cotillones y llenar las piñatas, para tener todo listo para el sábado, día en que vendrían los niños desde las casas cercanas a tumbar las piñatas y pasar un rato... Hicimos un cotillón para cada niño, y llenamos tres piñatas para poder dividir por grupos. Esa tarde comimos coporo a la Parrilla, que fue la Pesca del día, y en la noche decidimos ir a dar un paseo para ver las estrellas y el cielo...

      Salimos con los últimos rayos del sol, nos forramos con paños y sábanas para evitar los mosquitos y las ramas, y arrancamos... En seguida terminó de ponerse el sol, y nos quedamos totalmente a oscuras, afortudamente el compadre Morra conoce la zona, y conduce muy bien el motor, nois llevó por le angosto camino hasta el caño más próximo al Río Apure, desde allí podemos observar el reflejo de las luces de Arichuna y cuando hay fiesta, nos dicen, se escucha hasta la música aqui... Mirar al cielo y caer hipnotizados ante tanta luz, fue lo mismo. Nunca había visto tantas estrellas juntas, ni aún en la naciente del río Agua Fría en la Gran Sabana, millones de estrellas, satélites, estrellas fugaces, quizás meteroritos, y hasta Marte y Venus se aprecian con facilidad desde aquél lugar... Incluso creemos que hasta vislumbramos la vía láctea, pero tenemos que investigar al respecto... Fue un regalo, de esos que el universo conspira para darte... Estamos agradecidos!
      Volvimos a la casa, y conversamos un buen rato, tuvimos suerte, esa noche los grillos llegaron y los zancudos estaba escasos... Los chistes no se hicieron esperar, cada quien sacó su mejor chiste y lo contó... Hay quienes tienen todo un repertorio... Fue divertidísimo, escuchamos cuentos y leyendas. También nos contaron ciertas experiencias con OVNIS y aparecidos.... Sin duda es lo más emocionante del llano...
La noche es muy oscura, la luna sale tarde. Es en la madrugada cuando la luna se deja ver, tan pretensiosa y luminosa, alumbra todo y a todos... Llena con su luz hasta las madrigueras. Cada hoja, cada flor se llena de su luz. Tuvimos la ventaja de dormir bajo la luz de la luna, y poder apreciar el cielo desde la carpa sin sobretecho, fue una delicia!...
      En la mañana siguiente, al despertar, preparamos todo para recibir a los niños... Comenzaron a llegar en botes desde todos los sitios aledaños, el compadre Morra nos ayudó a traerlos a todos. Llegaron unos 75 niños y niñas, con sus madres y algun@s con sus abuel@s... Comenzamos dándoles refresco y un ponquesito, y luego arrancamos con las piñatas, cada grupo por separado, primero a los más chiquitos, luego a las niñas y finalmente a los varones...
Las risas comenzaron a sonar, uno a uno fueron participando y recogiendo del suelo los juguetes y caramelos que caían, cada uno con su bolsita, aferrados a los tesoros que escondían entre sus brazos y piernas, protegiéndolos de los demás, y apurando a sus mamás, y a sus hermanos o hermanas para que les buscaran una bolsa más grande. Finalmente, guardaron su preciado tesoro, volvimos a darles refresco y llamamos a las madres para distribuir de forma equitativa unas bolsas llenas de ropa que habíamos traído. Una a una escogieron algo que pomerse, y luego para sus esposos y hermanos.. Así, todos quedaron alegres y conformes... Prometimos traer ropa para los niños en el próximo viaje.
     Al día siguiente, desayunamos y pensamos que podríamos ir a dar un paseo por los caños, para otra zona, que nosotros aún no conocíamos. Nuevamente, con mi cámara en mano, nos montamos en la canoa y partimos con el compadre Morra, quien nos llevará por los caños a conocer un poco más... Tomamos la misma vía que habíamos recorrido la noche que fuimos a ver las estrellas, pero seguimos más allá, donde la sabana aun tiene agua, y los caños crecen y crecen, seguimos hasta donde los babos hacen su nido y protegen sus crías, hasta donde las chenchenas empollan sus huevos y hasta donde los gallitos de agua enseñan a volar a sus crías... Seguimos más allá, donde nos encontramos una señora en su casa, rodeada de agua por la crecida, ella vive sola, pero tiene sembrado alrededor varias matas de mango, onoto, limón, lechoza y topocho... Nos acercamos para regalarle un cotillón y saludarla, estaba allí con un señor que la acompañaba ese día, vino a visitarla, y agradecieron nuestra compañía, nos ofrecieron café, que tiene un toque de canela y resulta una divinidad, nos dijo "agarren ahí unas lechozas, pero bastantes, porque yo soy sola y se pierden", "aunque, si se esperan un ratico les doy un poquito de un dulce de lechoza que estoy haciendo y ya va a estar listo". Mientras conversamos un rato, nos tomamos el café y recogimos las lachozas, estuvo el dulce listo, y nos dió un poquito... Y la verda: ESTABA MUNDIAL!... Partimos con una despedida calurosa, y la Señora ofreciéndonos que nos vinieramos temprano para que pasaramos el día allí con ella... Ésta es mi Venezuela de Maravillas, de Amor y solidaridad...
Niños

       Seguimos nuestro camino, hasta otra casita más adelante, donde habíamos visto un par de niños, decidimos pararnos para darles un cotillón a cada uno y saludarlos. Acababan de comer, y estaban pasando el rato, conversando y viendo el agua a lo lejos, cuando llegamos nos recibieron con una sonrisa, luego se intimidaron un poco con la cámara, pero aun así salieron a recibir su cotillón, dijeron un "gracias" entre los dientes y nos dijeron adios con las manos y la mirada... Nos despedimos, y nos fuimos alejando lentamente; el paisaje no deja de ser hermoso, pudimos encontrarnos con varias casas que han sido abandonadas ya que el agua subió tanto que están inundadas, nos dijeron que la gente vuelve en verano y trae sus vacas. Que se fueron a tierras más altas y que regresaran despues...Al ver esas casas, parecen pintadas sobre un lienzo, la soledad se ha apoderado de ellas, aunque pareciera que puede verse a alguien asomarse a la puerta de imprevisto, o pasar caminando al frente como quien va al río a buscar agua. "Es lo normal", nos dicen. La gente va y viene, hay quienes se van y no vuelven más... En razón de eso nos contaron de un matrimonio que tenía su casa de adobes por allí mismo, y que pasaron años criando ganado para poder hacer plata, y cuando estaban estables, comenzaron a hacer su casa de bloques y cemento y se divorciaron, y allí quedó, como un fantasma, sin terminar, como un garabato...

Casa abandonada


El camino de regreso a casa estuvo tranquilo, lleno de color y agua de espejo. Nos saludaron varias canoas al pasar; aquí todos se conocen. Y seguimos bajando hasta el caño que nos llevará a la casa. Tuvimos suerte en poder ver un babo con su nido a la orilla del río, aunque no pudimos hacer ninguna foto, pues rápidamente se lanzó al agua para esconderse de nosotros... Pero fue increíble!... Llegamos a casa con la puesta de sol, hicimos una parrillita y comimos, luego nos sentamos a conversar un buen rato, hicimos una fogata para alejar mosquitos y zancudos y más tarde a dormir...

       El día siguiente tuvimos que salir a la carretera, pues nos estábamos quedando sin agua potable, sin refrescos, otros sin cigarro y bueno, arrancamos pa´ Guayabal!... Al principio no queríamos salir, pues el día había amanecido sumamente nublado, Blanco&Negro como digo yo, pero fue despejando y decidimos ir. Cámara en mano nuevamente emprendimos la ruta en la canoa, cada paseo tiene un regalo para nosotros, nunca sabes con qué te vas a encontrar... En esta ocasión nos trajo lluvia, comenzó a llover y tuve que guardar la cámara. Aun así llegamos a la carretera, esperamos que trajeran los carros, nos quitamos los impermeables y nos montamos, rumbo a Guayabal. LLegamos a Guayabal, y por ser lunes, el pueblo estaba conmocionado, a pesar de la lluvia había mucha gente en las calles, entiendan que los lunes son los días en que todos los productores de queso salen desde los fundos a vender su queso, y llega gente de todas partes del país a comprarlo para revenderlo en otros estados. Por lo tanto, es un día en que se maneja mucho dinero, así que la gente trae mercancía para vender en Guayabal. Aprovechamos de comprar lo que necesitábamos, y nos devolvimos a la Tigra. De regreso ya no había lluvia, pero quedaba el barro. Aun así, nos montamos con la cava full de hielo y refrescos y arrancamos. LLegamos a la casa con el atardecer nuevamente.
        Esa fue nuestra última noche del viaje, así que estuvimos hablando hasta tarde aprovechando que los zancudos estaban en otra parte y sólo nos acompañaban los grillos y sapos... Fue un StandUp Comedy, porque el repertorio de chistes de cada uno mejoró y lamentamos que fuera la última noche, pero aun así nos fuimos a dormir tarde y nos levantamos temprano, pues teníamos que recoger campamento y cargar la canoa, aun nos quedaban 6horas de camino en carretera con las camionetas.
Parte del Grupo


Cada vez que nos toca despedirnos de la gente del Llano, siente uno que está dejando un familiar allá, lleno de tanta soledad e inmensidad; porque así nos hacen sentir, en Familia!
Sin duda nos vamos con ganas de volver, así que nos vemos en la Próxima ruta!